viernes, 14 de noviembre de 2008

...que aún sueñas despierta porque así vencemos el cansancio...



El fin de semana pasado (7 y 8 de noviembre) fue el concierto "100 años, 1000 sueños" que se hizo por el centenario de un gran chileno, Salvador Allende. Y no podía dejar de escribir por tan magnifico concierto... Fueron dos días en que se mezclaron los ideales con la emoción de ver a tantos artistas juntos. Y sobre todo por que todavía la imagen de Salvador Allende sigue muy vige

nte… La primera noche se vivieron recuerdos de infancia, y se volvió a prender esa esencia de revolución que había perdido de cierta forma… La segunda noche, fue para emocionarse, escuchando a Ismael Serrano y a Joaquín Sabina, con temas que llegan en lo más profundo, además que estaba en tan buena compañía que era imposible no abrazar a esa persona y cantarle al oído, y sentir que éramos solo los dos mientras el artista cantaba sus melodías… fue una noche alucinante…

Es por esto que decidí publicar una canción que me gusta mucho y que la toco su creador el segundo día del concierto, me refiero a Ismael Serrano, quien con sus temas hicieron de la noche una gran noche...


Nada más que decir, los que estuvimos en ese lugar saben de que me refiero... Solo decir que fue muy emocionante... una noche que recordare por mucho tiempo........



ISMAEL SERRANO

YA VES

Ya ves, a veces me canso de ser hombre y también
me agota escuchar que todo va bien,
y ver tristes hombres mirando al sur,
y no existir si no me miras tú.

Ya ves, a veces me canso de perderte y saber
que estamos solos y no va a volver
guevara para darme la razón
de no verte tendida en mi colchón.

Y mientras tanto,
estrépito de andamios,
pateras y naufragios,
desvelan nuestro sueño.
Y mientras tanto,
si hoy se cae la habana,
¿el día de mañana
quién será nuestro dueño?

Así yo canto para recordar
que sigues a mi lado,
que aún sueñas despierta porque así
vencemos el cansancio.
Así yo canto para recordar
que aún seguimos vivos,
si no ves más allá de tu horizonte
estaremos perdidos.

Ya ves, a veces me canso de ser libre, de ser
libre para venderme y caer
muerto donde mi libertad prefiera,
siempre al otro lado de tu frontera.

Ya ves, a veces me canso de mí y de no tener
valor para buscarte y cometer
todo delito que este amor exija.
"Quieta ahí, tus labios o la vida".

Y mientras tanto,
estrépito de andamios,
pateras y naufragios,
desvelan nuestro sueño.
Y mientras tanto,
si arde Lacandona
si Marcos abandona,
¿quién será nuestro dueño?

Así yo canto para recordar
que sigues a mi lado,
que aún sueñas despierta porque así
vencemos el cansancio.
Así yo canto para recordar
que aún seguimos vivos,
si no ves más allá de tu horizonte
estaremos perdidos.

viernes, 24 de octubre de 2008

...una bella forma de vida...


…Amar a un ser humano…


…Amar a un ser humano, es aceptar la capacidad de conocerlo verdaderamente y disfrutar de la aventura de explotar y describir lo que guarda más allá de sus mascaras y sus defensas…

…Contemplar con ternura sus más profundos sentimientos, sus temores, sus caricias, sus esperanzas y alegrías, su dolor y sus miedos…

…Es comprender que detrás de su careta y coraza, se encuentra un corazón sensible y solitario, hambriento de una mano amiga, sediento de una sonrisa sincera en la que pueda sentirse en casa…

…Es descubrir y honrar, por encima de cualquier apariencia, su verdadera identidad y apreciar honestamente su infinita grandeza, como una expresión de única e irrepetible de la vida…

…Amar a un ser humano, es brindarle la oportunidad de ser escuchado, escuchada con profunda atención, interés y respeto…

…Es aceptar su experiencia sin pretender modificarla, sino comprenderla…

…Es reconocer y mostrar que tiene el derecho inalienable de elegir su propio camino, aunque éste no coincida con el tuyo…

…Es valorarlo, valorarla por ser quien es, no por como tú desearías que fuera; es confiar en su capacidad de aprender de sus errores y de levantarse de sus caídas, más fuerte y más maduro, madura, y comunicarle tu fe y confianza en su poder como ser humano…

…Amar a un ser humano, es atreverte a mostrarte indefenso, indefensa, sin poses ni caretas, revelando tu verdad desnuda, honesta y transparente…

…Es describir frente al otro tus propios sentimientos, tus áreas vulnerables; permitirle que conozca al ser que verdaderamente eres, sin adoptar actitudes prefabricadas para causar una impresión favorable…

…Es disfrutar del privilegio de ser tu mismo frente al otro, sin pedirle reconocimiento alguno, y en esta forma, irte encontrando a ti mismo en facetas siempre nuevas y distintas…

…Amar a un ser humano, es creer en él, cuando de si mismo duda, contagiarte tu vitalidad y tu entusiasmo cuando está por darse por vencido o vencida, apoyarlo o apoyarla cuando flaquea, animarlo o animarla cuando titubea; tomarle de las manos con firmeza cuando sienta débil, confiar en él o en ella cuando algo le agobie y acariciarle con dulzura cuando algo le entristezca, sin dejarte arrastras por su desdicha…

…Es compartir en el presente por el simple gusto de estar juntos, sin ataduras ni obligaciones impuestas, por la espontánea decisión de responderle libremente…

…Es vivir cada instante como si fuera el último que puedes compartir con el otro, de tal manera que cada reencuentro sea tan intenso y tan profundo, como si fuese la primera vez que le tomas de la mano, haciendo que lo cotidiano sea siempre una creación distinta y milagrosa…

…Amar a un ser humano, es atreverte a expresar el cariño espontáneamente a través de tu mirada, de tus gestos y de tus sonrisas, de la caricia firme y delicada, de tu abrazo vigoroso, de tus besos, con palabras francas y sencillas…

…Es hacer saber y sentir cuanto lo o la valoras por ser quien es, cuanto aprecias sus riquezas interiores, aun aquellas que él o ella misma desconoce…

…Es respetarte a ti mismo y no permitir que el otro transgreda aquello que consideras tus derechos personales…

…Es tener tanta confianza en ti mismo y en el otro, que sin temor a que la relación se perjudique, te sientas en libertada de expresar tu enojo sin ofender al ser querido, y puedas manifestar lo que te molesta e incomoda sin intentar herir o lastimar…

…Amar al ser humano, es reconocer y respetar sus limitaciones y verle con aprecio sin idealizar…

…Es compartir y disfrutar de los acuerdos y aceptar los desacuerdos, y si llegase un día en el que evidentemente los caminos divergieran sin remedio, amar es ser capaz de despedirte en paz y en armonía, de tal manera que ambos se recuerden con gratitud por los tesoros compartidos…

…Es percibirle y valorarle como una muestra de humanidad entera, como una expresión de la persona, como una manifestación palpable de esa esencia trascendente e intangible llamada “ser humano”, de la cual tú formas parte…

..Amar a un ser humano, en realidad, es amar al ser humano en su totalidad…

…Es amar la autentica naturaleza humana, tal como es, y por tanto, amar a un ser humano es amarte a ti mismo y sentirte orgulloso de ser una nota en la sinfonía de este mundo…


(…Extracto de un texto de la clase de taller de Terapia Experiancial...)



...Para considerar nuestra forma de cómo llegamos al otro y cuanto es que podemos ponernos en su lugar. Puede ser tomado como una forma de vida, seria lo ideal. Pero solo basta que entendamos el mensaje, para hacer de este mundo un poco mejor. Suena un poco utópico, pero si llegáramos a hacer o practicar solo un poco este mensaje, por lo menos nuestra vida sería mucho más satisfactoria…



jueves, 2 de octubre de 2008

Unza Unza Time...


En honor a una gran banda de Emir Kusturica y
The No Smoking Orchetra,
que ha sido motivo de alegria y emoción y que se presentara
en Chile este 12 de Octubre en el tatro caupolican
con su gira "Tiempos de Gitanos".
Y aqui un video de la banda con la primera
canción que escuche de ellos
y con la que me hice un seguidor.
Ya solo faltan 12 días...



sábado, 20 de septiembre de 2008

el viejo comunista...



Si bien ya paso el 11 de septiembre, me gustaría publicar esta canción en conmemoración de estos años después del golpe que sacudió a todo un país.
No es mi intención llamar al rencor ni a la reconciliación, tampoco a que se olvide. Mas bien, es un mensaje de como vivir el golpe... sin llamar al desorden ni al vandalismo... ya que me pareció indignante las manifestaciones que se hicieron en distintas poblaciones de la capital, no con el fin de hacer memoria de los caídos y de los recuerdos marcados, si no que con el fin de saquear almacenes y hacer destrozos a los mismos vecinos que después uno saluda todos los días a la hora del pan... eso no me parece y reniego contra todo tipo de manifestaciones de esa índole que para lo único que sirven es para manchar la memoria de quienes si llevamos esto bien adentro y de quienes se manifiestan en Paz...

martes, 9 de septiembre de 2008

Aplastamiento de las gotas...
Julio Cortazar, Historias de Cronopios y Famas.

Yo no sé, mira, es terrible cómo llueve. Llueve todo el tiempo,
afuera tupido y gris, aquí contra el balcón con goterones
cuajados y duros, que hacen plaf y se aplastan como
bofetadas uno detrás de otro, qué hastío. Ahora aparece una
gotita en lo alto del marco de la ventana; se queda
temblequeando contra el cielo que la triza en mil brillos apagados,
va creciendo y se tambalea, ya va a caer y no se cae, todavía no se cae.
Está prendida con todas las uñas, no quiere caerse
y se la ve que se agarra con los dientes, mientras le crece la barriga;
ya es una gotaza que cuelga majestuosa, y de pronto zup, ahí va, plaf,
deshecha, nada, una viscosidad en el mármol.

Pero las hay que se suicidan y se entregan enseguida,
brotan en el marco y ahí mismo se tiran; me parece ver
la vibración del salto, sus piernitas desprendiéndose y
el grito que las emborracha en esa nada del caer y aniquilarse.
Tristes gotas, redondas inocentes gotas.
Adiós gotas. Adiós.

...Solo espero que se acabe luego el invierno...
...no quiero seguir viendo como las gotas se mueren...

viernes, 29 de agosto de 2008

Continuidad de los parques de Julio Cortazar.




Había empezado a leer la novela unos días antes. La abandonó por negocios urgentes, volvió a abrirla cuando regresaba en tren a la finca; se dejaba interesar lentamente por la trama, por el dibujo de los personajes. Esa tarde después de escribir una carta a su apoderado y discutir con el mayordomo una cuestión de aparcerías, volvió al libro en la tranquilidad del estudio que miraba hacia el parque de los robles. Arrellanado en su sillón favorito, de espaldas a la puerta que lo hubiera molestado como una irritante posibilidad de intrusiones, dejó que su mano izquierda acariciara una y otra vez el terciopelo verde y se puso a leer los últimos capítulos. Su memoria retenía sin esfuerzo los nombres y las imágenes de los protagonistas; la ilusión novelesca lo ganó casi en seguida. Gozaba del placer casi perverso de irse desgajando línea a línea de lo que lo rodeaba y sentir a la vez que su cabeza descansaba cómodamente en el terciopelo del alto respaldo, que los cigarrillos seguían al alcance de la mano, que más allá de los ventanales danzaba el aire del atardecer bajo los robles. Palabra a palabra, absorbido por la sórdida disyuntiva de los héroes, dejándose ir hacia las imágenes que se concertaban y adquirían color y movimiento, fue testigo del último encuentro en la cabaña del monte.
Primero entraba la mujer, recelosa; ahora llegaba el amante, lastimada la cara por el chicotazo de una rama. Admirablemente restañaba ella la sangre con sus besos pero él rechazaba las caricias, no había venido ha repetir las ceremonias de una pasión secreta. Protegida por un mundo de hojas secas y senderos furtivos. El puñal se entibiaba contra su pecho, y debajo latía la libertad agazapada. Un diálogo anhelante corría por las páginas como un arroyo de serpientes y se sentía que todo estaba decidido desde siempre. Hasta esas caricias que enredaban el cuerpo del amante como queriendo retenerlo y disuadirlo, dibujaban abominablemente la figura de otro cuerpo que era necesario destruir. Nada había sido olvidado, coartadas, azares, posibles errores. A partir de esa hora, cada instante tenía su empleo minuciosamente atribuido. El doble repaso despiadado se interrumpía apenas para que una mano acariciara una mejilla. Empezaba a anochecer.
Sin mirarse ya, atados rígidamente a la tarea que los esperaba, se separaron en la puerta de la cabaña. Ella debía seguir por la senda que iba al norte. Desde la senda opuesta él se volvió un instante para verla correr con el pelo suelto. Corrió a su vez. Parapetándose en los árboles y los setos, hasta distinguir en la bruma malva del crepúsculo la alameda que llevaba a la casa. Los perros no debían ladrar, y no ladraron. El mayordomo no estaría a esa hora, y no estaba. Subió los tres peldaños del porche y entró. Desde la sangre galopando en sus oídos le llegaban las palabras de la mujer: primero una sala azul, después una escalera alfombrada. En lo alto, dos puertas. Nadie en la primera habitación, nadie en la segunda. La puerta del salón, y entonces: el puñal en la mano, la luz de los ventanales, el alto respaldo de un sillón de terciopelo verde, la cabeza del hombre en el sillón leyendo una novela.

miércoles, 13 de agosto de 2008

Objetos Perdidos

Por veredas de sueño y habitaciones sordas
tus rendidos veranos me acechan con sus cantos
Una cifra vigilante y sigilosa
va por los arrabales llamándome y llamándome
pero qué falta, dime, en la tarjeta diminuta
Dónde están tu nombre y tu calle y tu desvelo
si la cifra se mezcla con las letras del sueño
si solamente estás donde ya no te busco


Julio Cortázar
Mendoza, Argentina, 1944

martes, 17 de junio de 2008

Bolitas de humo…





Bolitas de humo


que flotan alrrededor de mi cuerpo,


con que simpleza se desintegran en cuanto las toca el viento.


Conversar, conversar contigo quisiera,


decirte,


decirte lo ke yo siento,


por que siempre te necesito


cuando más solo me encuentro,


este tu encanto fatal es lo unico que no entiendo


sabiendo que poco a poco mi vida estas consumiendo.


Cigarrillo forrado de blanco


el color de la pureza


y que llevas en el alma


lo negro,


cuantos somos los que nos aferramos a tus pitadas profundas


y exhalamos de una vez


mientras tragamos tu veneno,


apartarte, apartarte yo quisiera


pero se que no puedo,


por que en cada devenir de esta vida que padecemos


en mi propia cobardiamás me aferro


a tu maldito veneno.


Te tomé como juguete


y hoy que eres parte mia,


no sabes cuánto me arrepiento,


ya sin ti,


ya sin ti no se vivir,


por que eres mi compañero(a)


ese amigo(a) que busque en las noches solitarias


mientras contemplaba los cielos


y te hablaba de mis sueños,


mis tristesas y alegrias


mientras tu,


poco a poco en mis dedos te consumias


y asi,


asi me quitaste el aliento,


no me dejaste respirar,


manchaste todos mis dedos


y por dentro devoraste gran parte de mi cuerpo,


pero que te puedo reprochar


si fuiste mi compañer(a)


y otra vez,


y otra vez te vuelvo a enceder


y mientras miro tus bolitas de humo que envuelven todo mi cuerpo


te tengo que decir a mi pesar


que sigues siendo mi mejor compañero(a)...




Kevin Johansen